El reto: muchos usuarios tienen el mismo problema con la galería de su smartphone — muchos archivos para borrar, pocas ganas de hacerlo.
Mecánica Tinder para limpiar tu galería: 30 fotos al día, y tú decides cuál vive y cuál muere.
Como usuario, me di cuenta de que mi galería — como la de mucha gente a mi alrededor — se llenaba de selfies, duplicados, screenshots y memes que solo ocupan espacio. Y aunque a veces borrara una gran cantidad de archivos, la galería crecía a un ritmo mayor. Así que hice lo que haría un product designer: investigar si el problema era solo mío.
Investigación
Encuestas y entrevistas a amigos, familia y compañeros de trabajo arrojaron tres conclusiones que definieron el producto. La primera: no limpiamos solo por espacio. Todos los encuestados admitieron querer una galería más limpia y organizada incluso sin haber tenido problemas de almacenamiento — el volumen acumulado hace que la tarea se perciba más difícil y se posponga.
La segunda: lo hacemos de forma ocasional, no rutinaria — en ratos muertos, viajando o sin cobertura, borrando entre 100 y 300 archivos por sesión. Y la tercera, la más importante: nadie quiere que una app decida por él qué se borra. El control del usuario era innegociable.
quería su galería más limpia y organizada, incluso sin problemas de espacio.
limpia su smartphone solo de forma ocasional, en ratos muertos.
había usado alguna vez una app de limpieza de la competencia.

La pared del research: hallazgos de encuestas y entrevistas agrupados por temáticas — almacenamiento, tiempo, elegir y recuperar fotos, categorías.

Pedro, 24, diseñador gráfico y suministrador oficial de memes en su grupo de amigos: el user persona.

El empathy map: lo que Pedro piensa, siente, ve y dice sobre su galería de 4.000 fotos.
El insight
Todas las apps del mercado se centran en borrados masivos y en informar del estado del almacenamiento — funcionan como remedio puntual ante la falta de espacio, no como solución al problema de fondo. La oportunidad estaba clara: ayudar al usuario a generar y mantener una rutina de limpieza que le costase poco esfuerzo, recordada a través de notificaciones diarias. Menos "libera 4GB ahora", más "un poquito cada día".
El diseño
Tras dos semanas de wireframes en papel y Figma, imité la mecánica de las apps de citas — familiar para el público objetivo (20-35 años) y capaz de convertir una tarea tediosa en algo casi entretenido. En lugar de borrados masivos, 30 ítems diarios: un número intermedio que suma 210 a la semana, cerca de lo que los entrevistados borraban por sesión.
Tras varias iteraciones y revisiones con gente del mundo UX, simplifiqué las acciones a cuatro: borrar, conservar, saltar y retroceder. Pic'em no borra nada automáticamente — la papelera se vacía solo cuando el usuario lo decide, porque la investigación lo dejó claro: el control es suyo. Y un desplegable permite filtrar por categorías de archivo, una de las funcionalidades más pedidas en las encuestas.

Value Proposition Canvas y MoSCoW para acotar el producto: papelera recuperable, sesiones de 30, notificaciones diarias como must-have.

Dos semanas de wireframes en papel: flujos de limpieza, borrado de archivos y homepage.

Primeras pantallas en Figma: categorías de archivos, selección de vídeos y el tutorial de la mecánica swipe.

La interfaz final: swipe, contador de 30 diarios, papelera y las 4 acciones.
UX Writing
Antes de diseñar una sola pantalla, le di a la marca una personalidad. Inspirado por rutinas como el skincare, decidí que Pic'em sería más como esa amiga que te recuerda — con cariño y con descaro — que tienes la galería hecha un desastre, que como un servicio frío enfocado en números. Esa voz vive en cada interacción: el nombre y su tagline (little byte little), el onboarding, las notificaciones — "Skincare routine < Gallerycare routine!" —, los mensajes de éxito y los empty states.
Mi favorito: el modal de confirmación al vaciar la papelera, que avisa de que no hay vuelta atrás citando a Katy Perry — "Like 'Dark Horse' wisely said: 'There's no going back'". Porque hasta un aviso de borrado irreversible puede tener gracia sin perder claridad.
La personalidad de marca, resumida en una línea.

La brand voice — sencilla, casual y fresca — y sus referentes: de Oatly a Duolingo pasando por el Príncipe de Bel-Air.

El copy en acción: onboarding, el "Done for the day!" con upsell incluido, y la notificación en la pantalla de bloqueo.
El producto
En 2026 revisité el proyecto con una herramienta que no existía cuando lo diseñé: Claude. Reconstruí el prototipo original de Figma como prototipo funcional generado con IA, donde puedes añadir tus propias fotos para una experiencia realista de la app. Dos versiones del mismo producto, separadas por unos años y por un cambio completo en cómo se construyen los prototipos.
Epílogo: tiempo después de terminar este proyecto, alguien lanzó una app con una mecánica casi idéntica. Me lo tomo como la mejor validación de mercado posible — y como recordatorio de que las buenas ideas también hay que registrarlas.
Vídeo de presentación del proyecto.
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